jueves, 7 de enero de 2010
miércoles, 23 de diciembre de 2009
martes, 15 de diciembre de 2009
LLENANDO LAGUNAS
Posible conversación entre Hermione y Ron, cuando se explica en el libro que hablaban de Harry a sus espladas antes de que Ron se fuera de la tienda.
- ¿A qué está esperando Harry? – preguntó Ron -.
- Puede que esté haciendo todo esto a medida que va avanzando el viaje – dijo Hermione, con la esperanza que no fuese así -.
- ¡Pues vaya! ¡Tendría que haber pensado un plan! – gritó flojo Ron -.
- ¡Shh! Nos va a escuchar, y lo que menos conviene es pelearnos…. – dijo tristemente Hermione -.
. ¿Y qué? ¡Qué nos escuche, Hermione! Tendría que haber pensado un plan… Como nosotros preparamos todo para venir con él, él de mientras podría haber diseñado un plan o algo… - dijo Ron, comenzando a enfadarse -.
- Ron, si no sabe nada y no tiene ninguna pista con la que seguir, tampoco es su culpa… - dijo Hermione para evitar pensar mal de su amigo -.
- ¿Y qué culpa tengo yo? – preguntó Ron -.
- ¡Ron! – exclamó Hermione -.
- ¿Qué Hermione? Me estoy muriendo de hambre y frio, ahora mismo preferiría estar en mi casa con mi familia… Aunque quiero quitar esa idea de mi cabeza, no puedo evitar pensar que si les pasara algo a mamá o a Ginny, yo… - dijo Ron entristecido -.
- Ron… No les pasara nada, están bien protegidos, todos – dijo Hermione intentando consolar a Ron -.
- ¿Cómo la oreja de George? – preguntó Ron -.
- No es lo mismo… - dijo Hermione -.
- Estoy harto de todo esto… - dijo Ron -.
- ¿Y qué vas hacer? ¿Vas abandonar a tu amigo? - preguntó Hermione -.
- No lo sé – dijo Ron sinceramente -.
- Ron, yo… -dijo Hermione, pero entonces la interrumpió Ron -.
- Calla, que entra.

- ¿A qué está esperando Harry? – preguntó Ron -.
- Puede que esté haciendo todo esto a medida que va avanzando el viaje – dijo Hermione, con la esperanza que no fuese así -.
- ¡Pues vaya! ¡Tendría que haber pensado un plan! – gritó flojo Ron -.
- ¡Shh! Nos va a escuchar, y lo que menos conviene es pelearnos…. – dijo tristemente Hermione -.
. ¿Y qué? ¡Qué nos escuche, Hermione! Tendría que haber pensado un plan… Como nosotros preparamos todo para venir con él, él de mientras podría haber diseñado un plan o algo… - dijo Ron, comenzando a enfadarse -.
- Ron, si no sabe nada y no tiene ninguna pista con la que seguir, tampoco es su culpa… - dijo Hermione para evitar pensar mal de su amigo -.
- ¿Y qué culpa tengo yo? – preguntó Ron -.
- ¡Ron! – exclamó Hermione -.
- ¿Qué Hermione? Me estoy muriendo de hambre y frio, ahora mismo preferiría estar en mi casa con mi familia… Aunque quiero quitar esa idea de mi cabeza, no puedo evitar pensar que si les pasara algo a mamá o a Ginny, yo… - dijo Ron entristecido -.
- Ron… No les pasara nada, están bien protegidos, todos – dijo Hermione intentando consolar a Ron -.
- ¿Cómo la oreja de George? – preguntó Ron -.
- No es lo mismo… - dijo Hermione -.
- Estoy harto de todo esto… - dijo Ron -.
- ¿Y qué vas hacer? ¿Vas abandonar a tu amigo? - preguntó Hermione -.
- No lo sé – dijo Ron sinceramente -.
- Ron, yo… -dijo Hermione, pero entonces la interrumpió Ron -.
- Calla, que entra.

SI RON WEASLEY FUESE POETA DIRÍA...
Me encanta su pelo,
alborotado pero a la vez bonito.
Me encantan sus ojos,
grandes y observadores.
Pero hay algo que adoro de ella,
algo muy profundo.
Me encantan sus dedos,
alargados pero a la vez bonitos.
Me encantan sus manos, las dos,
pequeñas y sensuales.
Pero hay algo que adoro de ella,
algo muy profundo.
Ella es mi pequeño mundo,
mundo que no existiría sin ella,
ella le da sentido a todo,
todo acabará con ella.
La amo, no tengo mucho más que decir.
Ella es mi vida, a eso me vengo a referir.
alborotado pero a la vez bonito.
Me encantan sus ojos,
grandes y observadores.
Pero hay algo que adoro de ella,
algo muy profundo.
Me encantan sus dedos,
alargados pero a la vez bonitos.
Me encantan sus manos, las dos,
pequeñas y sensuales.
Pero hay algo que adoro de ella,
algo muy profundo.
Ella es mi pequeño mundo,
mundo que no existiría sin ella,
ella le da sentido a todo,
todo acabará con ella.
La amo, no tengo mucho más que decir.
Ella es mi vida, a eso me vengo a referir.
CRUCE DE HISTORIAS
Hermione de Harry Potter (J. K. Rowling) con Marina de Marina (Carlos Ruiz Zafón)
Hermione y Marina habían sido amigas de toda la vida.
Desde bien pequeñas sus madres eran amigas y habían crecido en el mismo orfanato y después de casarse cada una con su respectivo marido, juraron que sus hijas iban a ser amigas de por vida, como ellas lo eran, y así ocurrió.
La primera vez que Hermione y Marina se encontraron fue cuando Lucinda, la madre de Marina, la tuvo a ella y Hermione y su madre las fueron a visitar. Hermione apenas tenía nueve meses y Marina apenas tenía tres días, pero fue amor al instante.
Hermione y Marina crecieron juntas, eran como hermanas de sangre, pero aun más unidas por solo ser amigas: jugaban juntas, eran confidentes una de la otra, etc.
Pero a veces las amigas se enfadan… Un día, en el colegio, llegó un niño nuevo. Era muy guapo: tenía ojos verdes, una tez clara de piel, pelo castaño claro y una sonrisa tremendamente bonita. Hermione y Marina se fijaron en él, como las demás chicas porqué era increíblemente guapo. Cuando llegó la hora de comer, Marina y Hermione comentaron el tema, pero entonces ocurrió algo inesperado….
- ¿Has visto el chico nuevo? Es muy guapo – dijo Hermione -.
- ¡Madre mía si es guapo! – dijo Marina – Le voy a tirar los trastos – dijo disimuladamente -.
- ¿Por qué? – preguntó prepotentemente Hermione -.
- ¿Cómo qué por qué? – preguntó irónicamente Marina -. ¿Está claro no? ¡Es guapísimo! Y tiene cara de buena persona… - dijo mientras a Hermione le cambiaba la cara -.
- ¿Y si le tiro yo también los trastos? – preguntó Hermione -.
- Hermione, no es para ofenderte, pero lo tuyo son los estudios, no los chicos… No tienes posibilidades contra mi – dijo Marina mientras que Hermione levantaba una ceja a medida que la iba escuchando -.
- Estás demasiado segura… ¿Lo quieres ver? – dijo Hermione mientras retaba a Marina -.
- De acuerdo – aceptó Marina cortantemente -.
Hermione y Marina sacaron todos todas sus armas para seducir al chico nuevo. Ahora iban a por todas y por esa razón apenas se hablaban, hasta hubo un punto que definitivamente dejaron de hablarse.
Hasta que un día, Hermione, que siempre era la que solía pedir disculpas primero, se acercó a Marina y le confesó que la echaba de menos. A partir de aquel día, se juraron que no volverían a pelearse por un chico.

Hermione y Marina habían sido amigas de toda la vida.
Desde bien pequeñas sus madres eran amigas y habían crecido en el mismo orfanato y después de casarse cada una con su respectivo marido, juraron que sus hijas iban a ser amigas de por vida, como ellas lo eran, y así ocurrió.
La primera vez que Hermione y Marina se encontraron fue cuando Lucinda, la madre de Marina, la tuvo a ella y Hermione y su madre las fueron a visitar. Hermione apenas tenía nueve meses y Marina apenas tenía tres días, pero fue amor al instante.
Hermione y Marina crecieron juntas, eran como hermanas de sangre, pero aun más unidas por solo ser amigas: jugaban juntas, eran confidentes una de la otra, etc.
Pero a veces las amigas se enfadan… Un día, en el colegio, llegó un niño nuevo. Era muy guapo: tenía ojos verdes, una tez clara de piel, pelo castaño claro y una sonrisa tremendamente bonita. Hermione y Marina se fijaron en él, como las demás chicas porqué era increíblemente guapo. Cuando llegó la hora de comer, Marina y Hermione comentaron el tema, pero entonces ocurrió algo inesperado….
- ¿Has visto el chico nuevo? Es muy guapo – dijo Hermione -.
- ¡Madre mía si es guapo! – dijo Marina – Le voy a tirar los trastos – dijo disimuladamente -.
- ¿Por qué? – preguntó prepotentemente Hermione -.
- ¿Cómo qué por qué? – preguntó irónicamente Marina -. ¿Está claro no? ¡Es guapísimo! Y tiene cara de buena persona… - dijo mientras a Hermione le cambiaba la cara -.
- ¿Y si le tiro yo también los trastos? – preguntó Hermione -.
- Hermione, no es para ofenderte, pero lo tuyo son los estudios, no los chicos… No tienes posibilidades contra mi – dijo Marina mientras que Hermione levantaba una ceja a medida que la iba escuchando -.
- Estás demasiado segura… ¿Lo quieres ver? – dijo Hermione mientras retaba a Marina -.
- De acuerdo – aceptó Marina cortantemente -.
Hermione y Marina sacaron todos todas sus armas para seducir al chico nuevo. Ahora iban a por todas y por esa razón apenas se hablaban, hasta hubo un punto que definitivamente dejaron de hablarse.
Hasta que un día, Hermione, que siempre era la que solía pedir disculpas primero, se acercó a Marina y le confesó que la echaba de menos. A partir de aquel día, se juraron que no volverían a pelearse por un chico.

lunes, 14 de diciembre de 2009
FINAL MÚLTIPLE
Primer Final
Voldemort había embrujado a Harry con la maldición asesina. Hagrid no podía creer lo que estaba pasando, su amigo, que lo quería como el hijo que nunca había tenido, había muerto delante de sus ojos, sin oponer resistencia. Harry había caído como un tronco. Voldemort mandó a uno de sus mortífagos para asegurase de que estaba muerto y efectivamente, Harry no tenia pulso. Obligaron a Hagrid a llevarlo hacia Hogwarts y cuando llegaron, con Voldemort y Bellatrix en la cabecera Hagrid dejó a Harry en el suelo. Entonces, Voldemort comenzó a reír:
- ¿Habéis visto vuestro Elegido? ¿Habéis visto como está? ¡Muerto! – dijo mientras se reía-.
Hermione comenzó a llorar y sentía un dolor muy intenso en el estómago, como si le hubieran clavado un puñal en el estómago y se arrodilló. Ron, al ver a su mejor amigo muerto, se arrodilló junto Hermione y la abrazó y se también se puso a llorar. Por otra parte, Ginny que estaba con su madre, cuando vio a Harry muerto, dio un chillido que se escuchó en todo el jardín exterior del colegio y le empezó a dar un ataque de nervios. Molly, al ver a su hija en este estado, la conjuró para que se durmiera, no quería que viviese ese momento en cual el hijo de sus amigos, el que había sido como un hijo, acababa de morir.
Voldemort al ver la reacción general de tristeza en la gente sintió una alegría aun más inmensa. Por fin su enemigo mortal había muerto y ahora podría cambiar el mundo que tanto odiaba.
Voldemort y sus mortífagos comenzaron a apoderarse de todo el mundo. Cuando pasó un año de la muerte de Harry, Voldemort tenía controlado todo el poder del mundo mágico. Ese día, hubo un dolor general en todo Londres y Voldemort, enfadado entró en Londres y comenzó a matar muggles. Y ese mismo día, se presentó como el Gran Mago de los Todos los Tiempos y así iba a ser hasta el fin de los tiempos. Desde ese día, los muggles están condenados a servir los magos.
Voldemort había embrujado a Harry con la maldición asesina. Hagrid no podía creer lo que estaba pasando, su amigo, que lo quería como el hijo que nunca había tenido, había muerto delante de sus ojos, sin oponer resistencia. Harry había caído como un tronco. Voldemort mandó a uno de sus mortífagos para asegurase de que estaba muerto y efectivamente, Harry no tenia pulso. Obligaron a Hagrid a llevarlo hacia Hogwarts y cuando llegaron, con Voldemort y Bellatrix en la cabecera Hagrid dejó a Harry en el suelo. Entonces, Voldemort comenzó a reír:
- ¿Habéis visto vuestro Elegido? ¿Habéis visto como está? ¡Muerto! – dijo mientras se reía-.
Hermione comenzó a llorar y sentía un dolor muy intenso en el estómago, como si le hubieran clavado un puñal en el estómago y se arrodilló. Ron, al ver a su mejor amigo muerto, se arrodilló junto Hermione y la abrazó y se también se puso a llorar. Por otra parte, Ginny que estaba con su madre, cuando vio a Harry muerto, dio un chillido que se escuchó en todo el jardín exterior del colegio y le empezó a dar un ataque de nervios. Molly, al ver a su hija en este estado, la conjuró para que se durmiera, no quería que viviese ese momento en cual el hijo de sus amigos, el que había sido como un hijo, acababa de morir.
Voldemort al ver la reacción general de tristeza en la gente sintió una alegría aun más inmensa. Por fin su enemigo mortal había muerto y ahora podría cambiar el mundo que tanto odiaba.
Voldemort y sus mortífagos comenzaron a apoderarse de todo el mundo. Cuando pasó un año de la muerte de Harry, Voldemort tenía controlado todo el poder del mundo mágico. Ese día, hubo un dolor general en todo Londres y Voldemort, enfadado entró en Londres y comenzó a matar muggles. Y ese mismo día, se presentó como el Gran Mago de los Todos los Tiempos y así iba a ser hasta el fin de los tiempos. Desde ese día, los muggles están condenados a servir los magos.

Segundo Final
Por fin había acabado todo, la pesadilla había acabado y Voldemort había muerto.
Pero toda la gente que había muerto… Sus amigos, los que habían estado siempre allí con él, desde el primer momento que tuvo once años, desde que supo que era un mago… Y ahora muchos habían muerto por culpa de Voldemort… Tonks, Lupin, George, Colin, Sirius, Ojoloco, Snape, Dobby, Cedric,… Habían muerto tantas personas por culpa de ese criminal…
Harry, se sentía tan mal por todas las personas que había perdido, por sus familias… Deseaba con tanta fuerza recuperarlas… Entonces, de repente de su varita comenzó a salir un especie de fluido blanco, Harry estaba muy asustado porque no podía soltar la varita, sentía como esta le controlara toda la magia de su interior y la concentrara en ella. Harry, comenzaba a sentirse débil, estaba gastando mucha energía. Y de la varita salió una persona. Harry intentó dar un bote hacia atrás pero no pudo, porqué la varita le controlaba totalmente. Harry fijó la vista hacia la persona que había salido y se dio cuenta que era Lupin. Harry no se lo podía creer. Justo cuando acabó de salir el pie de Lupin, comenzó a salir una nueva cabeza. A Harry, la cabeza le daba vueltas… ¿Cómo podían salir de la varita?
Lupin que desde que había salido se había arrollidado y se había hecho un ovillo, ahora comenzaba a moverse y lentamente se levantó y fue hacía Haryy y le dijo:
- ¡Harry, aguanta! ¡Solo un poco más!
Harry, perplejo, le preguntó:
- ¿Eres real?
Lupin sonriendo muy ampliamente dijo:
- Sí, pero cuando acabes ya hablaremos. Ahora relájate y concéntrate.
Y de la varita comenzaron a salir todas las personas que habían sido asesinadas ésa noche y desde que Voldemort había recuperado su poder. Así que Harry volvió a reencontrarse con sus amigos, excepto con sus padres.
Cuando acabó, fue a ver a Dumbeldore y le preguntó:
- Profesor, ¿cómo es que mis padres no están aquí y usted sí?
Dumbeldore, sonriendo le respondió:
- Harry, tu bondad y tu pureza ha hecho que esta noche resucitemos los que fuimos asesinados por Voldemort, desde que regresó, hace tres años. Obviamente no podía resucitar tanta gente, Voldemort estuvo más de diez años matando gente, así que solamente han resucitado los que han muerto a partir de qué regresó ésta última vez. Y la otra pregunta que tienes en mente, te respondo ya que yo me estaba muriendo, efectivamente, pero fue a causa de Voldemort, por la maldición del anillo, así que indirectamente morí por su culpa. Espero a haber resuelto tus dudas Harry. Ahora, ves a abrazar y a estar con tu gente.
Harry, decepcionado pero a la vez contento dijo:
Gracias profesor. Hasta pronto.
Pero toda la gente que había muerto… Sus amigos, los que habían estado siempre allí con él, desde el primer momento que tuvo once años, desde que supo que era un mago… Y ahora muchos habían muerto por culpa de Voldemort… Tonks, Lupin, George, Colin, Sirius, Ojoloco, Snape, Dobby, Cedric,… Habían muerto tantas personas por culpa de ese criminal…
Harry, se sentía tan mal por todas las personas que había perdido, por sus familias… Deseaba con tanta fuerza recuperarlas… Entonces, de repente de su varita comenzó a salir un especie de fluido blanco, Harry estaba muy asustado porque no podía soltar la varita, sentía como esta le controlara toda la magia de su interior y la concentrara en ella. Harry, comenzaba a sentirse débil, estaba gastando mucha energía. Y de la varita salió una persona. Harry intentó dar un bote hacia atrás pero no pudo, porqué la varita le controlaba totalmente. Harry fijó la vista hacia la persona que había salido y se dio cuenta que era Lupin. Harry no se lo podía creer. Justo cuando acabó de salir el pie de Lupin, comenzó a salir una nueva cabeza. A Harry, la cabeza le daba vueltas… ¿Cómo podían salir de la varita?
Lupin que desde que había salido se había arrollidado y se había hecho un ovillo, ahora comenzaba a moverse y lentamente se levantó y fue hacía Haryy y le dijo:
- ¡Harry, aguanta! ¡Solo un poco más!
Harry, perplejo, le preguntó:
- ¿Eres real?
Lupin sonriendo muy ampliamente dijo:
- Sí, pero cuando acabes ya hablaremos. Ahora relájate y concéntrate.
Y de la varita comenzaron a salir todas las personas que habían sido asesinadas ésa noche y desde que Voldemort había recuperado su poder. Así que Harry volvió a reencontrarse con sus amigos, excepto con sus padres.
Cuando acabó, fue a ver a Dumbeldore y le preguntó:
- Profesor, ¿cómo es que mis padres no están aquí y usted sí?
Dumbeldore, sonriendo le respondió:
- Harry, tu bondad y tu pureza ha hecho que esta noche resucitemos los que fuimos asesinados por Voldemort, desde que regresó, hace tres años. Obviamente no podía resucitar tanta gente, Voldemort estuvo más de diez años matando gente, así que solamente han resucitado los que han muerto a partir de qué regresó ésta última vez. Y la otra pregunta que tienes en mente, te respondo ya que yo me estaba muriendo, efectivamente, pero fue a causa de Voldemort, por la maldición del anillo, así que indirectamente morí por su culpa. Espero a haber resuelto tus dudas Harry. Ahora, ves a abrazar y a estar con tu gente.
Harry, decepcionado pero a la vez contento dijo:
Gracias profesor. Hasta pronto.
YO, AUTORA
Joanne Rowling, es decir, yo nací el 31 de julio de 1965 en Yate (Gran Bretaña). Luego, casi dos años más tarde tuvieron a mi hermana Di.
Cuando tenía cuatro años nos trasladamos a Winterbourne, a las afueras de Bristol, lugar de donde veníamos. En nuestra calle vivían unos niños de nuestra edad que se apellidaban Potter, apellido que me gustaba muchísimo. Luego, cuando publiqué los libros, salió el hermano afirmando que él era el verdadero Harry, y su madre afirmó que cuando éramos pequeños, él y yo jugábamos junto s a ser magos, aunque las dos publicaciones fueron falsas. Iba a la escuela de Winterbourne, hasta que a los nueve años, nos trasladamos a Tutshill un pueblo cercano a Chepstow (Gales).
Al poco tiempo murió mi abuela favorita, Kathleen, cuya inicial adopté más adelante para crear mi seudónimo.
A los once años, fui a secundaria al colegio de Wyedean. Allí conocí a Sean Harris, a quien está dedicado “La cámara secreta”. Fue a la primera persona que le confesé mi ambición de ser escritora y el que me apoyó, su opinión contó mucho para mí.
Cuando tenía quince años, diagnosticaron esclerosis múltiple a mi madre, la cual fue empeorando a medida que iba pasando el tiempo.
En 1983 acabé la secundaria y fui a la Universidad de Exeter, en la cual estudié francés y me permitió pasar un curso entero viviendo en París. Cuando acabé la universidad fui a trabajar en Amnistía Internacional, pero en 1990 me trasladé con el que era mi novio a Manchester.
Un fin de semana se me ocurrió la idea de Harry Potter mientras estaba en un tren, así que en el viaje comencé a pensar en la idea y cuando llegué a casa comencé a escribir “La piedra filosofal”. Comencé a escribir el manuscrito, pero entonces el 30 de diciembre de aquel año, murió mi madre y eso hizo que mi mundo y el de Harry cambiasen totalmente. Fue una época muy terrible, tanto para mí, como para mi padre y Di.
Nueve meses después me fui a Portugal y continué escribiendo el libro, pero ahora con unos sentimientos mucho más reales y allí escribí mi capítulo favorito del libro, “El espejo de Oesed”. Allí conocí a un portugués con el cual me casé y tuve a lo mejor que me ha pasado en la vida, mi hija Jessica.
En 1993, nos trasladamos a Edimburgo con mi hermana. Mi propósito era volver a dar clases, pero primero tenía que acabar el libro y empecé a trabajar muy rápidamente. Envié los tres primeros capítulos a un primer agente, el cual me devolvió el manuscrito, así que se lo envié a un segundo agente, el cual me envió una carta pidiéndome el resto del manuscrito.
El agosto de 1996, Bloomsbury me hizo una oferta, tras un año de buscar editorial y publiqué “La piedra filosofal”. Hubo un éxito mundial con el libro y continué escribiendo la Saga la cual tendría seis libros más.
En 1998, la Warner Bros llevó a la pantalla los libros de la saga, la cual aun se están grabando las películas.
En 2008 publiqué unos cuentos infantiles, “Los cuentos de Beedle el bardo”, nombre que sale en el último libro de Harry Potter.
En cinco años, pasé de tener un nivel de vida medio a ser multimillonaria. El beneficio de las ventas de libros han ido a la caridad, porque no aguanto la idea de que haya pobreza en el mundo.
Tengo muy claro que voy a seguir escribiendo, porque es mi vocación y es con lo que más disfruto.

Al poco tiempo murió mi abuela favorita, Kathleen, cuya inicial adopté más adelante para crear mi seudónimo.
A los once años, fui a secundaria al colegio de Wyedean. Allí conocí a Sean Harris, a quien está dedicado “La cámara secreta”. Fue a la primera persona que le confesé mi ambición de ser escritora y el que me apoyó, su opinión contó mucho para mí.
Cuando tenía quince años, diagnosticaron esclerosis múltiple a mi madre, la cual fue empeorando a medida que iba pasando el tiempo.
En 1983 acabé la secundaria y fui a la Universidad de Exeter, en la cual estudié francés y me permitió pasar un curso entero viviendo en París. Cuando acabé la universidad fui a trabajar en Amnistía Internacional, pero en 1990 me trasladé con el que era mi novio a Manchester.
Un fin de semana se me ocurrió la idea de Harry Potter mientras estaba en un tren, así que en el viaje comencé a pensar en la idea y cuando llegué a casa comencé a escribir “La piedra filosofal”. Comencé a escribir el manuscrito, pero entonces el 30 de diciembre de aquel año, murió mi madre y eso hizo que mi mundo y el de Harry cambiasen totalmente. Fue una época muy terrible, tanto para mí, como para mi padre y Di.
Nueve meses después me fui a Portugal y continué escribiendo el libro, pero ahora con unos sentimientos mucho más reales y allí escribí mi capítulo favorito del libro, “El espejo de Oesed”. Allí conocí a un portugués con el cual me casé y tuve a lo mejor que me ha pasado en la vida, mi hija Jessica.
En 1993, nos trasladamos a Edimburgo con mi hermana. Mi propósito era volver a dar clases, pero primero tenía que acabar el libro y empecé a trabajar muy rápidamente. Envié los tres primeros capítulos a un primer agente, el cual me devolvió el manuscrito, así que se lo envié a un segundo agente, el cual me envió una carta pidiéndome el resto del manuscrito.
El agosto de 1996, Bloomsbury me hizo una oferta, tras un año de buscar editorial y publiqué “La piedra filosofal”. Hubo un éxito mundial con el libro y continué escribiendo la Saga la cual tendría seis libros más.
En 1998, la Warner Bros llevó a la pantalla los libros de la saga, la cual aun se están grabando las películas.
En 2008 publiqué unos cuentos infantiles, “Los cuentos de Beedle el bardo”, nombre que sale en el último libro de Harry Potter.
En cinco años, pasé de tener un nivel de vida medio a ser multimillonaria. El beneficio de las ventas de libros han ido a la caridad, porque no aguanto la idea de que haya pobreza en el mundo.
Tengo muy claro que voy a seguir escribiendo, porque es mi vocación y es con lo que más disfruto.

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